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miércoles, 11 de abril de 2012

Una visión crítica de la progresividad.

En el siguiente vídeo, José María Castillejo, creador de Pocoyó, expresa su posición contraria con el hecho de que los pobres paguen menos impuestos que los ricos.

Piensa que los gobiernos deberían apoyar en mayor medida a los ricos para que no emigraran, ya que en el fondo son los creadores de empleo.


¿Te posicionas a favor de este empresario o a favor de la progresividad de los impuestos?

sábado, 24 de marzo de 2012

Un 22% de los españoles vive por debajo del umbral de pobreza.

Visualiza el siguiente vídeo:


<< España está cada vez más endeudada y por si fuera poco el 21,8 % de sus hogares se encuentra por debajo del umbral de la pobreza.

La organización social Cáritas Española alerta que la miseria en España se está "estableciendo y encarnando”. En tan solo tres años se ha duplicado el número de personas que demanda servicios de acogida y asistencia social.

“Están llegando muchas familias cuya cabeza de familia tiene alrededor de 40 años y con varios hijos. Familias que estaban en situación de vulnerabilidad o incluso normalizadas y que el desempleo los ha llevado a recurrir a los servicios y prestaciones de Cáritas u otras instituciones”, dice el representante de la organización, Juan López Jiménez.

La causa principal de esta situación es el endeudamiento debido en gran medida al problema del desempleo. Así puede verse a multitud de vecinos de barrios pobres, indigentes o personas sin hogar que acuden a diario a los baños municipales pagando un precio simbólico.

Desde que en el 2008 la crisis económica se hiciera más latente, estos servicios han duplicado el número de sus usuarios.

Los comedores sociales son otra opción cada vez más demandada. Estos centros abren sus puertas a todos y hasta hace unos años, solo asistían a estos lugares las personas excluidas socialmente o en riesgo de serlo, pero ahora los frecuentan también aquellos que se han quedado sin empleo e incluso familias enteras con graves problemas económicos.

Muchos de ellos optan por ‘hacer la compra’ en los contenedores de basura cercanos a los supermercados, cuando sus empleados sacan cada noche los productos que ya no pueden vender, como latas de conserva caducas, lácteos, carne envasada, fruta y verdura maltratada. Aunque también hay quién busca hacer negocio con ello. Todo esto sucede en la capital del país, en donde la mitad de sus ciudadanos confiesa que "no llega a fin de mes".

Algunos se preguntan cómo es que España, la 4ª potencia europea a nivel económico, puede tener a dos de cada diez ciudadanos por debajo del umbral de la pobreza. Poner fin a esa lacra es el gran reto de su nuevo gobierno. >>

Puedes acceder a esta noticia haciendo clic aquí.

¿Te imaginas que estas pobres personas tuvieran que pagar los mismos impuestos que nosotros para sostener los gastos en bienes y servicios públicos?

lunes, 19 de marzo de 2012

La Renta Básica de Ciudadanía (RBC).

La Renta Básica de Ciudadanía (RBC), también llamada la Renta Garantizada de Ciudadanía (RGC), es en pura teoría el ingreso que recibe cada ciudadano por parte del Estado por el mero hecho de serlo. Por esto, es de suponer que el ciudadano lo cobraría incluso si se resiste a trabajar, sin tener en cuenta si es rico o pobre, sin importar con quien vive y con independencia de la parte del país en que viva.

La RBC es una propuesta movilizadora, por lo que está implantada sólo en algunas sociedades de diferentes formas.

Por ejemplo, la Junta de Castilla y León decidió hace ya casi dos años establecer una RBC destinada a las personas de la comunidad más desfavorecidas socialmente.

El presidente del PP (Herrera) prometió en 2009 establecer una RBC, algo no muy frecuente en un partido de derechas, la cual se demoró hasta mediados del año siguiente. Es por esto por lo que recibió diversas críticas por parte de los gobiernos socialistas, sobre todo en la primera mitad del año 2010, para que la implantara cuanto antes y así la población pudiera hacer frente en mejores condiciones a la crisis económica.

A continuación puedes ver estos dos vídeos referentes a esta comunidad:

                2 meses antes de su implantación

1 año después de su implantación                

Si deseas obtener más información de esta RBC para la comunidad de Castilla y León haz clic aquí.

Responde a las siguientes preguntas:
  • ¿A qué grupo de prestaciones pertenece, en teoría, esta RBC? ¿Y en el caso de Castilla y León?
  • ¿Ves viable su aplicación?

martes, 6 de marzo de 2012

Los impuestos progresivos.

Vivir en comunidad, vivir en grupo, tiene muchas ventajas, pero también significa asumir responsabilidades. Quien vive en grupo se beneficia de lo que aportan los demás, pero también tiene que aportar su parte al resto de la colectividad. Es decir, vivir en comunidad significa derechos y ventajas, pero también asumir nuestras responsabilidades para con los demás. Como ejemplo, podemos pensar en las casas grandes en las que todos solemos vivir.

Pues bien, el Estado es como una gran casa y quienes viven en ella son los ciudadanos. Por eso, todos los ciudadanos que viven en ese Hogar Público, en ese Estado, tienen que pagar entre todos los gastos comunes. Es decir, que todos tienen que pagar los impuestos para que el Estado, que incluye a las Comunidades autónomas y los Ayuntamientos, pueda proporcionar los bienes y servicios públicos que son para todos y que todos pueden utilizar.

En una casa, hay pisos grandes y pisos pequeños y, por tanto, no pagan la misma cantidad para cubrir los gastos comunes los propietarios de pisos de diferente tamaño. Lo mismo pasa en el Hogar Público, en el Estado, donde hay ciudadanos que tienen más dinero y que, por tanto, pagan más impuestos que otros ciudadanos que tienen menos dinero y que, por tanto, pagan menos impuestos.

Esto sucede porque, si todos pagaran lo mismo, como son más las personas que tienen poco dinero que las que tienen mucho, el Estado tendría escasos recursos económicos y podría proporcionar menos bienes y servicios públicos. Entonces habría chicos que no podrían ir al instituto porque sus padres no podrían pagarlo, o gente que no podría ir al médico ni a los hospitales por no tener dinero suficiente, o habría personas mayores que tendrían que depender de sus hijos o de sus nietos para poder vivir porque no existirían las pensiones. También habría personas que no podrían viajar cuando quisieran porque no habría buenos transportes públicos; o que, aunque tuvieran coche, tardarían mucho en llegar a los sitios por carecer de buenas carreteras. También habría problemas para recoger y reciclar las basuras, para tener agua en las casas para beber, ducharse y lavar la ropa, o podría haber graves consecuencias si ocurriera un incendio por no tener bomberos.

Para que las administraciones públicas (tanto la central como la autonómica y la local) puedan proporcionar los servicios públicos necesarios para que todos vivan lo mejor posible, se paga distinta cantidad de impuestos según el dinero que se tenga y según las obligaciones personales y familiares de cada persona. Por ejemplo, no pagan lo mismo quienes ganan sueldos muy altos que quienes ganan sueldos más bajos; tampoco pagan lo mismo las personas que viven solas que las que viven en familia; ni pagan lo mismo las familias que tienen hijos, o que tienen que hacerse cargo de personas mayores o de discapacitados, que aquéllas otras que no tienen este tipo de responsabilidades.
 
 
El ejemplo del sueldo es muy claro. Además de las cotizaciones a la Seguridad Social, el Estado le retiene a cada trabajador una determinada parte de su salario mensual. En vez de que el trabajador  perciba la cantidad íntegra de su salario para después pagar una cantidad en concepto de impuestos, el empresario envía parte de este salario al Estado directamente. Pero no a todos les retiene la misma cantidad, sino que ésta va en función del salario percibido. Esta retención constituye la mayor parte de un impuesto denominado IRPF, el cual tiene en cuenta todas las rentas percibidas durante un año por una persona (sueldo, premios de loterías, ayudas económicas, etc.).

Debido a la crisis económica, a comienzos de año, el Gobierno se vio obligado a aumentar, progresivamente, los tipos del IRPF. Esto supone que los empleados tengan que pagar más impuestos por su salario, disminuyendo así la cantidad que realmente perciben.

En la siguiente tabla puedes observar claramente la progresividad del IRPF, así como la subida experimentada hace escasos meses:


Volviendo a lo anterior, todos los ciudadanos tienen que pagar los impuestos al Estado, a las Comunidades autónomas y a los Ayuntamientos. Esto es justicia, que significa que, como todos los ciudadanos tienen los mismos derechos, todos tienen las mismas obligaciones, entre ellas, contribuir a los gastos comunes pagando los impuestos. Pero los impuestos no son una cuota fija, igual para todos. Según sea la situación económica y familiar de los ciudadanos, así es la cantidad que tienen que pagar por impuestos. Esto es equidad, que significa tratar de manera diferente las situaciones que son diferentes.

Los impuestos también sirven para que no haya gente que carezca de las cosas más necesarias porque no tenga dinero. Esto es la redistribución. Con el dinero de los impuestos, la Administración central, la autonómica y la local proporcionan los bienes y servicios públicos más básicos y necesarios para todos los ciudadanos. Si unos han contribuido con más cantidad de impuestos que otros, porque tienen mayor capacidad económica, han puesto en práctica el valor de la solidaridad, que es fundamental para vivir en sociedad.